"No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños".

» Cicerón (106 AC-43 AC), escritor, orador y político romano.

viernes, 21 de noviembre de 2014

EL ORIGEN DE LA TIRANÍA

El concepto original


Charles Chaplin en su ácida crítica a la tiranía en
"El Gran Dictador" (1940)
      La palabra "tirano" (del griego τύραννος: amo o señor) tiene su origen en la Antigua Grecia, en torno al siglo VII a.C., en el período conocido como Època Arcaica. Con un pequeño matiz: por aquel entonces aún no ostentaba la connotación actual de "persona que abusa  de su poder, superioridad o fuerza" ni de "gobierno sin justicia y a medida de su voluntad". El concepto original de "tiranía" únicamente implicaba que no se había obtenido el poder por los métodos tradicionales ni por el derecho de nacimiento, sino derrocando a un gobierno anterior, lo que normalmente solía suceder con el apoyo popular. Dicho apoyo, aunque chocante a priori, es perfectamente comprensible un período de grandes cambios y desarrollo económico en tránsito de la Época Oscura a la Época Clásica de la Antigua Grecia. Una bulliciosa clase comerciante emergía lentamente, haciendo que las tradicionales y rígidas estructuras de poder de la aristocracia reinante se tambalearan. Por toda Grecia se levantaron tiranos apoyados por movimientos populistas, reformando la estructura socio-política del momento. El epicentro de las relaciones de poder pasó de estar rígidamente controlado por determinadas familias aristocráticas, a ser accesible para todo aquel que alcanzara la riqueza suficiente. Los tiranos fomentaron el comercio y mejoraron las condiciones de vida.

      El primero de todos ellos fue Fidón de Argos, que revolucionó las técnicas de combate y democratizó la lucha con la creación de la falange, pasando así de las luchas entre nobles, sin orden, con carros y enalteciendo el combate individual; a la lucha de todos los ciudadanos de la polis como iguales, luchando unidos, hombro con hombro, en un único y disciplinado cuerpo.

     Otro de los grandes tiranos de la antigüedad fue Pisístrato, tirano de Atenas, un gobernante muy querido que hizo uso de una moderación digna de admiración: dio facilidades al comercio y la industria, impulsó las artes y las letras, realizó notables obras públicas —como las del primer teatro de Atenas—, defendió las leyes de Solón —en lo referido al aumento de poder de las clases medias en detrimento de la aristocracia, pero no en lo que respecta a un gobierno timocrático—, fundó el partido de los diakriori o hyperakriori —defensor de los intereses de las clases más humildes—, acrecentó el poderío naval de Atenas y ocupó el Helesponto y las costas de Asia menor.


El origen de la concepción actual

      Si tan buen concepto se tenía de los tiranos, ¿cómo es que hoy en día la palabra "tirano" se considera peyorativa?

Acrópolis de Atenas, donde Hipias se atrincheró antes de exiliarse.
      Todo cambió en Atenas en el siglo VI a.C. con Hipias e Hiparco, los hijos de Pisístrato, que le sucedieron como tiranos. Hipias, el hermano mayor, gobernaba ayudado por Hiparco para los asuntos menores. Hiparco, joven y poderoso, gozó así a temprana edad de una posición privilegiada para dar rienda suelta a sus amoríos . El azar quiso que los celos, las rencillas amorosas y las relaciones homosexuales, otorgaran a la "tiranía" su concepción actual. ¿Cómo? Hiparco, en claro abuso de su posición privilegiada, sometió a un incesante acoso amoroso al amante de otro hombre hasta tal punto que, hartos de la situación, los amantes confabularían hasta acabar con la vida del poderoso acosador, Hiparco. Más tarde Hipias sufriría terriblemente al recibir la noticia de la muerte de su hermano pequeño y, en un arrebato de furia, ordenó ejecutar a los amantes que habían acabado con su vida. Lo cierto es que quedó profundamente afectado tras la muerte de Hiparco con una paranoia creciente que le empujaba a ver enemigos donde no los había, a desconfiar de cuantos le rodeaban y a incrementar las vejaciones a las clases altas. Ello condujo a que, al estallar la guerra con Esparta —recelosa del creciente poderío que Atenas había alcanzado bajo la tiranía de Pisístrato— y tras numerosas batallas, Hipias no encontrara en Atenas los apoyos suficientes, viéndose obligado a partir al exilio tras ser cercado en la Acrópolis por los espartanos. Si bien —como todo tirano que se precie, en el moderno significado de la palabra— Hipias no se resignó a dejar el poder, sino que se exilió en el Imperio Persa en la corte de Dario I, uniéndose a sus filas en la invasión de Grecia que años más tarde daría comienzo a las Guerras Médicas, alzándose en armas contra sus compatriotas griegos en busca del poder, pese a que ello significara la subyugación de todo griego libre al poderío persa. Por fortuna la historia tenía otros planes, pues los griegos ganarían la Batalla de Maratón —irónicamente empleando un método de lucha inventado por un tirano, la falange—, echando a los persas de Grecia y salvando el occidente del dominio persa, muriendo Hipias poco después en Lemnos en el transcurso de dichas guerras.

      Y es desde entonces que la palabra "tirano" adquirió la carga peyorativa que tiene hoy en día. Un tirano, dos hermanos, líos de homosexuales y muy poco autocontrol; con eso bastó para que con el paso de los siglos la tiranía pasara de modo de acceso al poder, a abuso del mismo.

FUENTES:

*MONTANELLI, Indro: Historia de los Griegos, Barcelona, Debolsillo, 2005.
*CARPENTIER y LEBRUN: Breve historia de Europa, Madrid, Alianza Editoria, 2012.
*CANAL DE HISTORIA: Grandes Batallas de la Historia, Barcelona, Debolsillo, 2010.
*RAE.





OTRAS ANÉCDOTAS SOBRE LA ANTIGUA GRECIA:

- EL BATALLÓN SAGRADO DE TEBAS: la fuerza que doblegó a los espartanos.
MARATÓN, la batalla que salvó el mundo occidental

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